Las esculturas medievales no se concebían únicamente para ser admiradas. Cada gesto, cada postura y cada detalle transmitían una verdad de la fe a la sociedad.
La imagen de la Virgen de los Ojos Grandes es un magnífico ejemplo de ese lenguaje. Se trata de una de las representaciones marianas medievales más destacadas conservadas en Galicia.
Su datación sigue siendo objeto de estudio: mientras algunos investigadores la sitúan en el siglo XIII, otros consideran que pertenece ya al XIV. Más allá de ese debate, existe un amplio consenso sobre su extraordinario valor histórico, artístico y devocional.
María sostiene a Jesús mientras lo amamanta. Es una representación conocida como Virgo lactans, la Virgen de la Leche, muy difundida durante la Edad Media.