La Historia De

Una obra que se lee con la mirada

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La capilla de la Virgen de los Ojos Grandes no fue concebida como una colección de obras de arte.

Es una única obra, que unifica arquitectura, escultura, pintura, luz e inscripciones forman parte de un mismo proyecto. Cada elemento solo adquiere todo su sentido cuando se contempla junto a los demás.

Como un libro escrito con piedra, madera, color y luz.

Sus páginas no se pasan con las manos. Se recorren con la mirada.

Cada escultura presenta un personaje. Cada pintura desarrolla un episodio. Cada inscripción ayuda a interpretar lo que estamos viendo. Incluso la propia arquitectura conduce la mirada hacia el centro del conjunto.

La capilla fue concebida para expresar la fe a través del arte. Esa forma de entender la arquitectura era propia del Barroco. Tras el Concilio de Trento, las iglesias comenzaron a concebirse como auténticos libros de la fe, donde arquitectura, escultura y pintura formaban un único discurso para transmitir el mensaje cristiano.

Durante siglos, ese lenguaje resultaba familiar.

Hoy seguimos admirando la belleza de la capilla, pero hemos perdido muchas de las claves para comprenderla...

 

El libro, sin embargo, sigue abierto.

Solo hay que aprender a leer lo que nos está contando.