Restaurar la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes supone enfrentarse a una obra especialmente compleja.
Como explica Vania López, directora técnica del Centro de Conservación y Restauración San Martín, son en realidad «tres restauraciones en una»: la arquitectura de la capilla, el gran baldaquino barroco y la propia imagen de la Virgen.
Tres elementos muy diferentes que requieren también formas distintas de intervenir.
La piedra de la arquitectura presenta problemas relacionados con la humedad, las sales y algunas actuaciones realizadas durante el siglo XX.