Una nueva etapa para la Virgen de los Ojos Grandes
A partir de entonces, sería también el propio Cabildo quien asumiría el cuidado de la capilla, del retablo, del ornato y de cuanto fuera necesario para honrar a la Patrona, impulsando una devoción que no dejaría de crecer.
Aquella decisión no fue el final de la historia, sino el comienzo de una nueva etapa. La Virgen ocupaba ya un lugar central en la vida religiosa de la ciudad, y la antigua capilla había dejado de expresar la importancia que aquella devoción había alcanzado entre los lucenses.
La respuesta llegaría pocas décadas después. Lugo decidió emprender la construcción de un nuevo espacio para la Virgen de los Ojos Grandes, un proyecto que transformaría para siempre el corazón de la Catedral.