La Restauración

Tres retos una obra

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Restaurar la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes supone enfrentarse a una obra especialmente compleja.

Como explica Vania López, directora técnica del Centro de Conservación y Restauración San Martín, son en realidad «tres restauraciones en una»: la arquitectura de la capilla, el gran baldaquino barroco y la propia imagen de la Virgen.

Tres elementos muy diferentes que requieren también formas distintas de intervenir.

La piedra de la arquitectura presenta problemas relacionados con la humedad, las sales y algunas actuaciones realizadas durante el siglo XX.

El baldaquino, de madera tallada, dorada y policromada, plantea necesidades de conservación completamente diferentes. Y, en el centro de todo, la imagen medieval de la Virgen exige un tratamiento específico y especialmente cuidadoso. El proyecto contempla por ello actuaciones diferenciadas para cada una de estas partes.

Pero el verdadero reto está en intervenir sobre cada una sin perder de vista el conjunto.

Tres restauraciones, una única obra
Interior de la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes

Una intervención integral

Tres restauraciones, una única obra

Porque arquitectura, baldaquino e imagen no se contemplan como obras aisladas.

Juntos forman el espacio que durante casi tres siglos ha acogido la devoción a la Virgen de los Ojos Grandes.

Detalles de la intervención